Queremos que disfrute de su perro!
Al igual que las personas, el perro es un ser social que intenta convivir con su entorno de la forma más pacífica posible. Pero la convivencia entre el humano y el perro tiene otras directrices. Los perros no viven en una democracia y por lo tanto no pueden aplicarla en la relación humano-perro.
Independientemente si el perro ocupa en la relación con el humano el segundo lugar o dentro de una familia numerosa el sexto, el perro siempre va a ser equilibrado y contento, pero siempre y cuando se le haya asignado claramente su lugar. La educación del perro significa por lo tanto obediencia y no supresión!
Nosotros trabajamos aprovechando los instintos de aprendizaje naturales del perro, o bien del lobo, enlazando estos con juegos educativos y con mucha motivación. Una educación consecuente le facilita al perro la integración en nuestra "manada humano-perro".
Sólo a un perro bien educado se le puede permitir más libertades. A veces, el comportamiento que esperamos de un perro, se contradice con sus instintos naturales. Es por ello, que el dueño de un perro debe aprender a guiar a su perro de forma segura y equitativa, por que el comportamiento del perro es responsabilidad del dueño y no del perro.
Cuantas más habilidades adquiera su perro y cuanto más pueda aprovechar sus posibilidades, más valiosa y preciada será su vida. Cuanto mejor entienda Vd. a su perro y sepa ampliar su espacio vital, experimentándose mutuamente, más satifactoria será la relación para ambos. Esto es casi como en las relaciones entre personas. La relación entre el humano y el perro puede ser muy variable, dependiendo por supuesto tanto de la persona así como del perro. Depende de la raza y de las características de su perro, pero sobre todo también de la edad y del nivel de desarrollo que tenga. También juega un papel importante el tiempo que Vd. esté dispuesto a invertir en formentar la relación con su can. |